miércoles, 15 de junio de 2011
Ésto tambien pasará
Una antigua leyenda cuenta que un famoso rey decidió reunir a sus principales sabios y eruditos en un conclave para solicitarles un favor.
-Acabo de traer un gran anillo de mi última conquista –dijo el monarca- es muy valioso y además me da la posibilidad que puedo guardar algo más valioso aun, en su interior. Necesito que ustedes, al final del día, me den una frase que sea lo mas sabio que ningún mortal haya escuchado jamás. Quiero que arriben a una conclusión de sabiduría y luego lo escriban en un papel diminuto. Luego, yo guardare esa frase en mi anillo. Y si algún día, el infortunio permitiera que me encuentre en medio de una crisis muy profunda, abriré mi anillo y estoy seguro que esa frase me ayudara en el peor momento de mi vida.
Así que los sabios pasaron el resto del día debatiendo cual seria esa frase que resumiría toda la sabiduría que ningún humano había oído jamás.
Cuando cayó la noche, uno de los eruditos del reino, en representación de todos los demás, se acerco al rey con una frase escrita en un pequeño papel.
-Aquí esta, su Majestad. Solo tiene que guardarlo en su anillo y leerlo en caso que una gran crisis golpee su vida y su reino.
El monarca guardo el papel en su anillo y se olvido del tema.
A los pocos años, el reino era saqueado por los enemigos y el palacio reducido a escombros. El rey logro escapar entre las sombras y se oculto entre unas rocas, en las afueras de su devastada corte. Allí, observando un precipicio, considero la posibilidad de quitarse la vida arrojándose al vacío, antes de caer en manos enemigas. Fue cuando recordó que aun conservaba el anillo, decidió abrirlo, desenrosco el diminuto papel y leyó: “Esto también pasara”. El rey sonrió en silencio, y cobro animo para ocultarse en una cueva, en medio de la oscuridad, hasta que ya no corriera peligro.
La leyenda dice que veinte años después, el rey había recuperado todo su esplendor, a fuerza de nuevas batallas y conquistas. El trago amargo había quedado atrás, y ahora regresaba triunfante de la guerra, en medio de vítores y palmas de una multitud que no dejaba de ovacionarlo. Uno de los antiguos sabios que caminaba al lado del carruaje real, ya anciano, le susurro al rey:
-Su majestad, creo que hoy también debería volver a mirar el interior de su anillo.
-Ahora? Para que habría de hacerlo? No estoy en medio de una crisis, sino todo lo contrario –replico el rey.
-Es que esa frase no solo fue escrita para los momentos difíciles, sino también para cuando crea que todo lo bueno pareciera que ha de perdurar por la eternidad.
El rey, en medio de los aplausos, abrió el anillo y volvió a leer: “Esto también pasara”, y descubrió en ese mismo instante, que sentía la misma paz que tuvo cuando estaba a punto de quitarse la vida. El mismo sosiego, la misma mesura lo invadió por completo. Aquel día descubrió que la frase que los sabios le habían entregado era para leerla en las derrotas y por sobre todo, en los tiempos de victoria.
Hubiese dado cualquier cosa porque alguien me contara esta fantástica historia cuando yo era mucho mas joven. Pero siempre digo que de tener una maquina del tiempo (como la saga de Spielberg “Volver al futuro”) viajaría al pasado para encontrarme conmigo mismo cuando tenia unos…diez u once años. No buscaría a nadie mas, no hablaría con ninguno mas, solo trataría de ubicarme, a aquel niño que alguna vez fui. Lo enfrentaría cara a cara y le diría algo así como:
-No me preguntes quien soy, porque de todos modos no me lo vas a creer. Solo vine a regalarte una frase que quiero que guardes para siempre: “Esto también pasara”. Disfruta la adolescencia que te queda por delante, disfruta cada instante que puedas, no te pierdas el ahora por estar preocupado por el futuro. Todo va a salir bien, te lo prometo. Algún día los exámenes, los complejos y la baja estima van a ser historia y en unos años vas a reírte de tus problemas de hoy. Tu vida estará resuelta antes de lo que imaginas. Tranquilo, no hay nada malo mas adelante. Finalmente vas a lograrlo.
Te dieron ganas de hacer lo mismo? Siempre que cuento esta historia, alguna lagrima se escapa entre los que me escuchan, esencialmente porque la mayoría tenemos cierta lastima de aquel niño que alguna vez fuimos.
De alguna manera, es una suerte de paráfrasis de tantas promesas bíblicas. El señor nos habla de no estar afanosos por el día de mañana, de no preocuparnos por lo que vendrá, de disfrutar las nuevas misericordias de Dios cada mañana. Pero por alguna razón, la ansiedad nos juega una broma pesada y sin querer, nos va robando pedacitos valiosos del presente.
En estos años, he pasado momentos muy tristes, de mucha angustia, y momentos muy felices, de mucha euforia. Y ambos momentos pasaron, quedaron en algún lugar, a lo sumo, retratado en alguna fotografía. Pero no estoy interesado en vivir de recuerdos, no me gusta anclarme en las crisis ni en las victorias. No me hacen bien ni las críticas despiadadas ni los aplausos. Por esa razón, es que repaso aquella frase a diario.
En la vida real me es difícil encontrarme con el niño que fui. El aplomo y la madurez hacen que cada día me sea mas difícil reencontrarme con el. Pero uno no deja de jugar porque se hace viejo, sino que se hace viejo porque deja de jugar. Pero por lo menos, tengo la salvedad que puedo disfrutar el ahora, el presente. Veo a mis dos hijos pequeños y antes de excusarme que estoy ocupado para jugar con ellos, recuerdo que “esto también pasara” y que en algunos años ya no estarán en casa ni querrán jugar. Entonces abandono los proyectos de mañana y me dedico a mi hoy.
He decidido no pasarme el resto de la vida pensando en lo que haré en dos años. No me interesa vivir pensando que la felicidad absoluta llegara el viernes a la noche, o el sábado por la tarde. O en el verano, o la primavera. O una vez que me gradúe o cuando viaje a aquel país. O cuando me jubile o cuando crezcan mis hijos o cuando me pare ante una multitud. La felicidad no es un destino, es un trayecto. No es un lugar ideal donde uno llega un buen día, sino que un camino que vamos transitando de a poquito, con los pequeños fragmentos del hoy.
A cada lugar donde Di-s me lleva, por lo menos dedico un mensaje para motivar a los jóvenes que disfruten el hoy. Pero por sobre todas las cosas, que la ansiedad de lo que todavía no tienen o no han vivido, no les robe lo que ya tienen en sus manos, que nunca es poco. Por mi parte, estoy más que feliz con lo que Di-s nos ha regalado en estos años. Pero tengo muy en claro, por sobre todas las cosas, que aun “Esto también pasara”.
jueves, 9 de junio de 2011
DelfinitiS y el finde.
Bueno Delfinitis, vos me inspiras cuando leo tus escritos..
Vos me incitaste a hacer esto como la cuenta de formspring; y la verdad estoy convencida de que nadie más que vos va a leer esto, así que yo le entro al teclado nomás. Pero de qué te puedo hablar? mmm, ya sé! Voy a escribir de algo que muchas veces se vuelve un dilema para mí... el fin de semana.
Mejor conocido como "El Finde". Es lo que más me gusta, es mi descanso, mi aislamiento de toda la carga que llevo durante la semana, es dormir un poco más, es pasar dos días enteros sin mis profesores, es estar con mis amigos y es un tiempo que uso netamente para mi (aunque últimamente me canso más de lo que descanso..pero calavera no chilla, no? jaja).
Mirar una peli, salir a bailar, chatear y facebookear sin pausa, escuchar música tirada en la cama, dormir por horas, pasar la tarde sin hacer nada... ocio puro!!
Desde hace no mucho más de un año lo que más disfruto de estos momentos es estar con mi amigos y salir de noche.. ahí entras vos Delfinitis, porque desde mas o menos septiembre del año pasado que vos sos mi amiga y lo que más hacemos es salir de joda, que me encanta. Pero también quiero que sepas que podes contar conmigo así sea un sábado o un lunes, las siete de la tarde o de la mañana, y aunque nunca hayamos tenido de esas charlas filosóficas, serias y profundas la podemos tener en cuanto quieras o necesites..
Volviendo al tema finde, decía que la verdad es un dilema, porque como vos sabes tengo a mi daddy en Capital y sinceramente por más cursi que parezca lo extraño muchísimo si no lo veo al menos cada dos semanas, pero también estoy asquerosamente acostumbrada a que mis findes sean uruguayenses y sufro horrores si pasan dos fines de semana sin pasarlos aca (como lo sufriré los próximos dos). Mis ganas y sentimientos están todos mezclados! Quiero irme a Bs As y también tengo la necesidad de quedarme. Es horrible.
En fin, creo que tarde o temprano me va a tocar acostumbrarme o darme cuenta de que a veces no se pueden juntar ciertas cosas, como en este caso joda y familia.
miércoles, 8 de junio de 2011
Al Final
Yo he visto el dolor acercarse a mí
Causarme heridas, golpearme así
Y hasta llegue a preguntarme, donde estabas tu.
He hecho preguntas en mi aflicción
Buscando respuestas sin contestación
Y hasta dude por instantes, de tu compasión.
Y aprendí, que en la vida todo tiene un sentido,
Y descubrí que todo obra para bien.
Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá
Es parte de un propósito
Y todo bien saldrá.
Siempre has estado aquí
Tu palabra no ha fallado
Y nunca me has dejado
Descansa mi confianza sobre ti.
Yo he estado entre la espada y la pared
Rodeada de insomnios sin saber que hacer,
Pidiendo a gritos, tu intervención.
A veces me hablaste de una vez
En otras tu silencio solo escuche
Que interesante, tu forma de responder
Y aprendí que lo que pasa bajo el cielo
Conoces Tú, que todo tiene una razón….
Causarme heridas, golpearme así
Y hasta llegue a preguntarme, donde estabas tu.
He hecho preguntas en mi aflicción
Buscando respuestas sin contestación
Y hasta dude por instantes, de tu compasión.
Y aprendí, que en la vida todo tiene un sentido,
Y descubrí que todo obra para bien.
Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá
Es parte de un propósito
Y todo bien saldrá.
Siempre has estado aquí
Tu palabra no ha fallado
Y nunca me has dejado
Descansa mi confianza sobre ti.
Yo he estado entre la espada y la pared
Rodeada de insomnios sin saber que hacer,
Pidiendo a gritos, tu intervención.
A veces me hablaste de una vez
En otras tu silencio solo escuche
Que interesante, tu forma de responder
Y aprendí que lo que pasa bajo el cielo
Conoces Tú, que todo tiene una razón….
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