Por qué siempre queremos nuestra voluntad y no nos importa si tiene que ser o no?
No nos damos cuenta de que lo único que conseguimos pretendiendo imponer nuestros caprichos o deseos es que las cosas salgan mal, que terminemos con un corazón roto o una tristeza que parece matarnos.
Me propuse varias veces aceptar lo que el tiempo diga que es mejor para mi, aprender a esperar pero sin desesperar, perseverar para triunfar, enfocarme en segundos planos hasta que 'me llegue el pedido' dicho vulgarmente..
pero creo que siempre es igual, siempre llega un momento de la tarde o de la noche, un día de frío o aburrimiento, un momento en el que me pongo a pensar en que otros tienen lo que tanto anhelo y no puedo evitar sentir una tristeza horrible acompañada con ganas de llorar que me hacen querer acostarme y no despertarme hasta que las cosas sean como yo quiero.
Aún después de esto, también me doy cuenta de que cada vez es un poco mejor que la anterior. Es como que ya sola entiendo que a veces quiero cosas que no tienen que ser en este momento de mi vida, y otras veces hay cosas que simplemente no pueden ser!
Hay que aceptar que en algunas oportunidades la vida nos dice no, y seamos realistas, revelándonos contra el mundo o contra la voluntad divina lo único que vamos a conseguir es darnos la cabeza contra la pared y sufrir más de lo que quisiéramos.
Me gustaría que algunas personas aprendieran que una derrota no siempre es perder, que a veces hay que dejar ir ciertas cosas para que vengan otras mejores y que la vida no es más que un viaje que se atraviesa como si fuera un juego, y en los juegos se gana y se pierde.
Créanme que se sobrevive a un fracaso. Inevitablemente la primera desilusión o las primeras frustraciones van a doler, pero es solamente para que seamos más fuertes y aprendamos a seguir a pesar de las tristezas, a pesar las lagrimitas de un día frío a la tarde y a pesar de las ganas de acostarse hasta que todo sea mejor.
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